Como ya se mencionó en anteriores artículos, la RSEAP de Cartagena fue la encargada de coordinar los trabajos de la tercera mesa de debate que, con el título «Las Económicas en el Siglo XXI», tuvo lugar durante la celebración del Congreso Nacional de Reales Sociedades Económicas.
A continuación, les exponemos las conclusiones de dicha mesa.
“LAS ECONÓMICAS EN EL SIGLO XXI”
Abre la sesión, don J. Jorge Madrid García, vicepresidente de la RSEAP de Cartagena, coordinador de esta mesa de debate, para, a modo introductorio, decir que estamos en constante transición. Incluidas nuestras Sociedades Económicas, pero hay etapas en la vida en que esta afirmación es más válida que en otras y la actual es una de ellas.
Estamos en una situación muy complicada en la que las sociedades occidentales nos enfrentamos a fuerzas que rompen el estado habitual de las cosas, como la globalización, los sistemas económicos, la ciencia y tecnología, la demografía, los flujos migratorios, el cambio climático, los nuevos movimientos sociales y políticos, cuyos impactos no se conocen con anterioridad pero que, sin lugar a dudas, están cambiando nuestras sociedades tal como las conocíamos hasta hace bien poco.
Hoy, como hace más o menos un siglo, el reto vuelve a repetirse, y la intervención transversal de las Sociedades Económicas que gobernamos en el siglo XXI debe proporcionar los beneficios sociales, humanísticos y científicos que nuestros antecesores llevaron a cabo en épocas pretéritas.
Presenta a los ponentes de Badajoz, en la persona de don Antonio García Salas, de Sevilla, en la persona de doña Esther Ciudad Caudevilla, de Avilés y Comarca, en la persona de don Borja Alonso-Buenaposada de Aspiunza y de Gran Canaria, en la persona de don José Joaquín Díaz de Aguilar Cantero, para tratar los temas que abarcarán esta mesa de debate, que serán: la Misión, el Modelo de Financiación que podríamos seguir, el empleo de los Métodos apropiados para divulgar la Cultura y la Ciencia y del camino andado desde Los Ilustrados del XVIII hasta la Generación “Z” y sus resonancias Culturales.
Con respecto a la MISIÓN, el representante de Badajoz considera que nuestras RR SS AA PP no tienen fecha de caducidad y que sí trascienden en el tiempo, acumulando sentido a nuestra historia, de la cual somos los actuales responsables de hacerla perdurar. También significa que la MISIÓN es la misma desde su fundación y que perdurará, al menos, 250 años más. No obstante, las estrategias que se diseñen tendrán que ser a largo plazo, emergentes y no programadas.
En referencia al asunto de la FINANCIACIÓN, el representante de Avilés y Comarca, señala que las SEAPs, como entidades sin ánimo de lucro al servicio del interés general, necesitan diversificar su financiación para garantizar su continuidad. Que resulta fundamental estar registradas oficialmente y, si es posible, obtener la declaración de utilidad pública, que aporta prestigio y ventajas fiscales a cambio de mayor transparencia.
Las vías de financiación incluyen subvenciones públicas, patrocinios y mecenazgo, así como el “crowdfunding” para proyectos puntuales. También es relevante generar recursos propios mediante cuotas de socios, actividades y servicios culturales. La financiación europea abre oportunidades más ambiciosas, aunque con mayores exigencias. Lo más recomendable es combinar diversas fuentes para evitar dependencias y asegurar estabilidad. Finalmente, se propone crear un fondo de inversión a largo plazo basado en interés compuesto, como hacen grandes fundaciones, para dotar a las SEAPs de verdadera independencia económica futura.
Llegado el turno del representante de Gran Canaria, comunica que, la multiplicación de las administraciones públicas y de las organizaciones empresariales y sociales, con la generalización de la enseñanza, sigue habiendo espacio para propuestas de formación desde la Económica.
Que la organización de seminarios, jornadas o ciclos es actividad propia de las Económicas porque estrecha el contacto con la sociedad, abriendo el acceso a conocimientos que, por diversas circunstancias, otras instituciones no consideran prioritarios o carecen de posibilidades para ofrecerlos, mientras que desde la perspectiva de la sociedad civil son relevantes.
Que las relaciones con la Universidad son muy necesarias e importantes tanto en la formulación de las propuestas formativas como en la alianza para enfrentar nuevos retos. En la difusión social de la investigación y de los trabajos universitarios se puede crecer mucho. Los universitarios se centran en la publicación científica y tienden a ensimismarse, por lo que hay que ofrecerles el atractivo de tribunas desde las que puedan llegar mejor a la sociedad.
Que la labor editorial es una opción a considerar, supone dar una vía de salida no solo a nuevas propuestas científicas, sino también para reflejar actividades de seminarios o jornadas en las que intervienen ponentes de prestigio, favoreciendo la transmisión de las ideas y del conocimiento de forma perdurable.
Por último, que el voluntariado cultural, el acercamiento de los escolares a la Ilustración, la mentorización y la opción de participar en proyectos de investigación europeos son también iniciativas accesibles a las Económicas, que precisarán de una colaboración cercana y sólida entre ellas y con las universidades, los institutos científicos y la comunidad educativa para aplicarse en el conocimiento y elaboración de estrategias con el fin de mantener los valores de la Ilustración en un entorno de disolución de la opinión pública y de los vínculos sociales.
Interviene la representante de la Sevillana para comunicar que la proliferación masiva de interfaces y dispositivos digitales median nuestra relación con el conocimiento, que la esencia del desafío ilustrado permanece, aunque el escenario ha mutado radicalmente; que tenemos que traducir el modo ilustrado al digital; que para llegar a nuevos caladeros receptores de cultura tenemos que utilizar unas herramientas nuevas, que la capacidad inherente de la cultura sigue siendo un vector de transformación social, que la Generación “Z” no debemos evaluarla como menos competente, sino como formada para un entorno distinto y esta generación opta por los formatos de aprendizaje concisos y experimentales.
Así, nuestro campo de actuación podría ser el de reasumir la función histórica y volver a ser protagonistas de una transformación sin precedentes, tal y como lo hicieron en el siglo XVIII; actuando como mediadores entre la tradición y el futuro, legado ilustrado-nuevas sensibilidades digitales, con el objetivo marco del siglo XVIII bien común global, centrado en los componentes de universalidad, interdependencia, sostenibilidad y equidad.
Para finalizar su intervención, enfatiza diciendo que: “La cultura no transforma la sociedad: transforma la conciencia y es la conciencia la que transforma la sociedad”.
Concluye el representante de Cartagena para decir que los desafíos intrínsecos a este siglo XXI nos exigen un imperativo de adaptación, cuya arquitectura se cimienta sobre pilares esenciales: la educación, la tecnología y el cultivo de habilidades personales y sociales y cree que nuestra estrategia la tendríamos que articular en torno a metodologías vanguardistas, tales como el aprendizaje basado en proyectos, el desarrollo del pensamiento crítico, la promoción de la empatía y la resiliencia adaptativa, elementos cruciales para dotar a los individuos de las herramientas necesarias para navegar la complejidad, gestionar la incertidumbre y responder a la imperativa constante del aprendizaje continuo, siendo nuestra ferviente aspiración la de que las estructuras sociales, que tenemos el honor y privilegio de dirigir, preserven y refuercen ese espacio ilustrado que deseamos fervorosamente compartir con la Sociedad Civil de nuestro País.